ADIÓS, ¡AÑO HORRIBLE!

TARJETA ROJA

POR IVÁN MEJÍA ÁLVAREZ

A ver, no nos vamos a meter mentiras. A esta altura del partido, con tantas canas en algunas sienes y sin pelo en otras testas, lo único que no se puede hacer es engañarse a sí mismo. La verdad, clarita y sencilla, es que afortunadamente se acaba este 2015 horrible para el fútbol colombiano, de pobres resultados, con escándalos incluidos, que deja muy pocas cositas buenas y muchos sinsabores, fracasos y derrotas.

 

A la selección le fue muy mal: inició jugando unos ‘partiduchos’ de tercera categoría contra rivales ignotos donde claramente se veía la mano negociante de Luis Bedoya. Ese fue el preámbulo para el despiporre de la Copa América donde se pegó mucho, se jugó muy poco y la imagen superlativa del Mundial se vino a pique.

No se aprendió la lección, no se encaró la renovación, el cuerpo técnico durmió una prolongada siesta en la zona de confort y en las Eliminatorias se han visto los resultados. Colombia se tiró del tren en movimiento y ya no hace parte de los vagones delanteros: regresó a la cruda realidad y fin de un ciclo que no se cultivó con la dedicación y fervor que merecía. Se sigue viviendo de la mentira del ranking FIFA, un espejismo que no nos ha servido ni siquiera para cobrar caro.

*Aunque muchos lo intuíamos, lo veíamos venir y lo advertimos en su momento, lo peor para el fútbol colombiano fue el terrible descubrimiento que la confianza depositada durante ocho años en Luis Bedoya se había esfumado y que el dirigente había entrado en el selecto club de los ‘Bandis’ como un gran protagonista de varios delitos. La codicia lo tentó y Bedoya se dejó llevar de los negocitos turbios, de las coimas, los sobornos, las componendas.

Bedoya no era el Mesías que Canito y Meza, sus eximios lavadores de imagen vendían en los almibarados boletines que expedían y que los periodistas de la “cuerda Bedoya”, los beneficiados por derechos, simpatías y trato preferencial, publicaban por acá y por allá. Bedoya no era más que un vulgar negociante del fútbol que se llenó los bolsillos y que deberá pagar su pena en una cárcel de Estados Unidos tras delatar a todos sus compañeros de andanzas.

A los futbolistas colombianos en el exterior le fue de regular para abajo. Falcao es un ex futbolista, lesionado, sin juego, sin oportunidades ni en el Manchester United, ni en Chelsea. Las buenas noticias del ‘Tigre’ son cosa del pasado. James tuvo un buen primer semestre y un mal segundo tramo, con lesión a bordo y sin recuperar la confianza en su juego. Cuadrado tuvo que volver a Italia porque en Chelsea no dio pie con bola. Ospina es suplente en Arsenal y lamentablemente minusvalorado por Wenger. Jackson tuvo un buen primer semestre y ahora padece en el Atlético. Por ahí, de vez en cuando hay noticias de los tantos de Bacca en el Milán, de Ramos, suplente, metiendo golcitos, Teófilo jugando en Sporting, y pare de contar.

En materia internacional el 2015 solo nos deja el triunfo de Santa Fe en la Suramericana. Es lo único destacable.

Contrasta el éxito del Cali campeón del primer semestre con el fracaso del segundo. Se fue el fútbol, la confianza en el técnico y los muchachos entraron en ese crudo período de no saber mantener la fama y el éxito.

La Federación tiene timonel nuevo y se espera que encamine muchas situaciones que andan a la deriva. Poner en su sitio a Pékerman, decirle claramente que se espera trabajo para recuperar el tiempo perdido, que se acabó el período Bedoya en que manipulaba a la Federación. Es un empleado y tiene que responder como tal. Además Jesurún deberá reconquistar la confianza de los patrocinadores que se sienten traicionados por las trampas de Bedoya y evitar que se marchen por los malos manejos de su predecesor.

La Dimayor también tiene  nuevo conductor y se espera que piense en que no todo se puede reducir a la “mermelada”, conseguir y darle plata a los clubes, sino que hay que hacer otras cosas como capacitaciones de técnicos, árbitros, masificación. Si el objetivo es solo conseguir billete y repartirlo, la rectora del fútbol profesional se parecerá más al país político que al deportivo.

En fin, que afortunadamente se acabó este año miserable. Y también se acabó el espacio.

Una feliz Navidad y un 2016 lleno de ventura y salud. Esperamos acompañarlos el próximo año en este gran esfuerzo de mis amigos de FÚTBOL TOTAL.