Atlético Nacional, ¡campeón de la Copa Libertadores, tras 27 años!

Por: Andrés Miranda Rodríguez – Twitter: @ANDRESMR1974

Un triunfo logrado con todos los pergaminos posibles, empezando por una directiva que supo inyectar el capital deportivo al proyecto, equiparándolo con el capital administrativo y económico, otorgando todas las oportunidades habidas y por haber, es el que ha logrado Atlético Nacional, con la conquista por segunda vez, de la Copa Libertadores de América.

Este triunfo, tiene un sabor más colombiano, como cuando en Diciembre del año anterior, Santa Fe logró por primera vez alzarse con la Copa Sudamericana, y un dulce sabor en el paladar, cuando el propio Atlético Nacional en 1989, y el Once Caldas en el 2004, levantaron la Libertadores, y se demostró que sí hay equipos colombianos, capaces de llegar a la gloria internacional. Más allá de las diferencias encontradas, originadas por el regionalismo inoficioso que hay en Colombia, lo que se ha mostrado, es que la unión de todo un pueblo, brindando apoyo al club o selección nacional, hace que toda proeza se cumpla y que con criterios, todo se puede llegar a hacer posible.

Atlético Nacional, con un equipo de jugadores comprometidos con la causa, y con la fe intacta de poder llegar a la máxima cumbre, mostró a lo largo de la Copa Libertadores, que la jerarquía es una de las razones para edificar hazañas, y dio una lección certera en el corazón, de algunos que se quedaron en el intento. La conquista del trofeo más apetecido por todos los clubes de Sudamérica, tiene que servir de impulso hacia un cambio necesario, y además favorable en el fútbol colombiano, porque en las hazañas, es que se debería empezar a gestionar el futuro, no solamente de Atlético Nacional, sino de todos los demás clubes del fútbol colombiano, y por sobre todas las cosas, de las Selecciones Colombia.

Todavía tenemos las imágenes frescas de las atajadas de Franco Armani, un arquero que otorga seguridad, y al que se le reconoce su capacidad de resolver papeletas complicadas. La férrea marca ejercida por Sebastián Pérez, en conjunto con Alexánder Mejía, quienes se encargaron de destrozar las intenciones de cada adversario, desde el primer minuto hasta el último. La inteligencia de Macnelly Torres, la inspiración de Alejandro Guerra, la astucia de Daniel Bocanegra y Farid Díaz, y la cuota goleadora portada en principio por Johnathan Copete, Víctor Ibarbo y Marlos Moreno, y finalmente por Miguel Ángel Borja; y especialmente, la paciencia, tranquilidad, firmeza y constancia demostrada por Reynaldo Rueda desde el banco.

Uno a uno, los rivales de turno se dieron cuenta, que jugar ante la grandeza de un elenco, que se hace con todos los principios aplicados, representaba hacer un esfuerzo doble, en el intento por derrotarle, incluso hasta dieron un concierto de entrega total. Primero cayeron en fase de grupos el Huracán argentino, el Sporting Cristal peruano y el Peñarol uruguayo; luego en octavos el que volvió a caer fue el propio Huracán, en cuartos, el turno fue para el también argentinio Rosario Central, en semifinales, el que cayó fue el Sao Paulo brasileño, y finalmente, el aguerrido Independiente del Valle, elenco que venía precedido de una buena campaña, al eliminar nada más y nada menos que a los históricos Boca Júniors y River Plate.

Atlético Nacional, ganando la Copa Libertadores, mostró que el fútbol colombiano, tiene que seguir adquiriendo una identidad, un estilo de juego, y por encima de cualquier adversidad, jerarquía en los momentos más duros que pudieren presentarse en una campaña. Los números del verde en la Copa Libertadores, hablan por sí solos, y corroboran el éxito que se disfruta hoy en día.

Felicitaciones a todos los hinchas de Atlético Nacional, en todo el territorio colombiano, a los niños, jóvenes y adultos seguidores del verde paisa, a las mujeres fanáticas del elenco verdolaga. El triunfo logrado, es de toda Colombia, así como ocurrió en 1989 y 2004.