Colombia: ¡con tiquete directo a Rusia 2018!

Y se logró, el objetivo se cumplió. La Selección Colombia se aseguró un lugar directo en la Copa del Mundo 2018 luego de un tenso y sufrido cierre de la eliminatoria suramericana. Un empate en Lima, ante Perú, bastó para que el equipo tricolor se asegurara un cupo en la gran fiesta del fútbol orbital. Será la sexta vez de nuestro equipo entre los mejores del planeta.    

Por: Andrés Magri G.

 De la fiesta y el jolgorio, al dolor y la frustración. De la frustración y los lamentos, a la esperanza y la fe. De la fe y el entusiasmo a la felicidad y la gloria. El cúmulo de sentimientos que vivió el país por cuenta de su selección durante la última semana de eliminatorias mundialistas fue de no creer.

La celebración estaba montada para que Colombia clasificara en su casa, con más de 40 fieles alentando al equipo en la tribuna y la proyección se cumplía a cabalidad: Falcao, con una definición de crack, le daba el cupo anhelado a la Selección. Todo era alegría y los resultados ajenos se daban para certificar de una buena vez, el pasaje directo. Pero de repente, en un abrir y cerrar de ojos, en una catástrofe jamás imaginada ni por el más pesimista de los hinchas, Paraguay volteó el marcador.

Ospina, el gran Ospina, la prenda de garantía, el que casi nunca se equivocaba, por primera vez en la eliminatoria erraba de manera evidente y como agua entre los dedos se escapaba una victoria que parecía consumada. Hubo rabia, desazón, lágrimas. Para los 26 convocados por Pékerman y para el propio Pékerman fue una de las noches más largas de sus vidas. “Y si quizá hubiéramos hecho esto, y si no hubiéramos permitido aquello”. Los reproches y el temor de una posible eliminación nos consumían a todos.

Hoy de nuevo sale el sol

El paso de las horas y los días hizo lo suyo. Colombia, como selección y como país, hizo su propio duelo. Vinieron poco a poco las voces de autocompasión, de ánimo, de esperanza. “Con la fe intacta” fue la frase bandera bajo la cual se soportó la ilusión de una nueva oportunidad, de un renacer.

Como el guerrero que ha caído herido pero aún no ha muerto, todos y cada uno de los futbolistas que defendió la camiseta amarilla renovó su entusiasmo, Pékerman supo reinventar su táctica y el grupo viajó a Lima cobijado por un sector de la hinchada que hizo su parte: apoyar fielmente, más allá de las circunstancias adversas.

Y llegó el pitazo inicial en un estadio Monumental a reventar. En frente un ejército de peruanos dispuestos también a dar la vida por una victoria. Ellos, los incas, con más de 35 años acuestas sin ira una Copa del Mundo, se jugaban el partido más importante de su historia moderna.

Fue un partido de dientes apretados, tenso, complicado. El DT apostó por una nueva disposición en cancha, un equipo que nunca había jugado junto. Duván Zapata junto a Falcao en ataque: apuesta toda de don José que salió bien, pues el hombre de la Sampdoria hizo un trabajo impecable de lucha y entrega.

Solidaridad: esa fue la palabra clave de la actuación colombiana en Lima. Como obreros, todos con overol y botas, lucharon cada pelota. No hubo un solo jugador que se ahorrara una gota de sudor, no hubo un solo pechofrío, como algún desatinado periodista argentino, se atrevió a llamar a los nuestros, tras la derrota ante Paraguay. Y producto de esa entrega vino el gol: un gol gritado a todo pulmón desde el Cabo de la Vela, hasta Leticia. Un gol que tuvo viveza y simpleza: Zapata pivoteó, Falcao la luchó, James Rodríguez definió.

Quedaban aún más de 35 minutos por delante y sostener el resultado no era fácil, pues Perú, en ese momento eliminada de toda opción, lanzó sus restos sobre el área tricolor. Fue así entonces como de una jugada accidentada, surgió un tiro libre de Paolo Guerrero que debía ser indirecto y Colombia acabó validando con roces aparentes y fortuitos de James y Ospina.

Golpe a la mandíbula que dolió, pero nunca estuvo cerca de convertirse en un nocaut. Aprendiendo de la experiencia vivida ante Paraguay, Colombia se abroqueló, consciente de que esa igualdad la clasificaba a Rusia de manera directa. La victoria de Brasil y Venezuela, nos relanzaba directo a Moscú y con madurez se manejó el resultado hasta el pitazo final.

Saltos, abrazos, celebración. La Selección consiguió por segunda vez consecutiva una clasificación mundialista y esta generación dorada de jugadores liderada por Falcao, James, Sánchez y Ospina sigue escribiendo páginas de gloria para la historia del fútbol colombiano.

EL PARTIDO DE LA CLASIFICACIÓN

PERÚ (1)

Pedro Gallese

Alberto Rodríguez

Aldo Corzo

Miguel Trauco

Renato Tapia

Christian Ramos

Andre Carrillo

Yoshimar Yotun

Edison Flores

Christian Cueva

Paolo Guerrero

DT: Ricardo Gareca

 

COLOMBIA (1)

David Ospina

Santiago Arias

Oscar Murillo

Dávinson Sánchez

Frank Fabra

Carlos Sánchez

Abel Aguilar

Juan G. Cuadrado

James Rodríguez

Duvan Zapata

Falcao García

DT: José Pékerman

 

Cambios: PER:  Miguel Araujo x Rodríguez (46’), Yordy Reyna x Carrillo (62’), Raúl Ruidíaz (68’); COL: Wílmar Barrios x Zapata (71’), Yimmi Chará x James (84’), Giovanni Moreno x Falcao (90’)

Goles: 0-1 James (56’); 1-1 Guerrero (74’)

Árbitro: Sandro Ricci (BRA)

Fecha: 10 de octubre de 2017 (Jornada 18º)