DE ACIERTOS Y PIFIAS

Por: Andrés Magri
Director Revista Fútbol Total

El fútbol es como la vida misma: está lleno de tinos y traspiés, de decisiones inteligentes y torpezas. Acierta Carlos Queiroz en estar a menudo visitando estadios y mirando los partidos del fútbol local, empapándose de lo que Colombia tiene para ofrecer y da en el clavo al mantener a Barranquilla como sede para la eliminatoria mundialista. Si bien en la pasada ruta clasificatoria el Metropolitano no fue el fortín de otros tiempos y se perdieron muchos puntos allí, el portugués es inteligente: sabe que no es prudente entrar a un nuevo cargo creando polémicas y cambiando una fórmula que ha sido ganadora.

Sin embargo, da la impresión de que se equivoca en querer ser amigo de todos, quedar bien con todos y dar un aire de relacionista público. Él es el seleccionador nacional y, como lo hizo Pékerman, debe mantener larga distancia con empresarios y directivos de clubes.

Acertaron los directivos de la Dimayor con la manera en que organizaron el calendario de la fase todos contra todos. En enero no hubo sorteo y eso causó mucha extrañeza. Dijeron que un software, mediante algoritmos organizaría todo, para que en cada fecha hubiera al menos dos o tres partidos atractivos y se previera con tiempo el compromiso de los clubes en Libertadores y Sudamericana. No hubo esta vez el desorden de otros tiempos ni una enorme cantidad de partidos aplazados.

Pero en cambio se pifiaron con la decisión de volver a los cuadrangulares: un sistema que requiere de más fechas, aprieta el calendario y pone la definición del título, ad portas del inicio de la Copa América. Los equipos con jugadores convocados a selecciones, tienen desventaja y Dimayor tiene que propender por ser justo con todos. Aún no se explica tampoco como es que los directivos aceptaron un reglamento en el que se desconoce la ventaja deportiva del ‘punto invisible’, una compensación apenas mínima para la ardua competencia de la fase regular.

Respeto y admiración profunda a los hinchas del Liverpool. Acertaron en creerle a su equipo a pesar de que tenían todo en contra: el marcador, la baja de tres titulares, el cansancio. Quien diga que la tribuna no pesa en el fútbol, no ha visto lo que es Anfield cantando You’ll Never Walk Alone a todo pulmón. Conmueve. Eriza la piel. En contraposición, torpeza absoluta la del Barcelona al saltar a un campo tan mítico, desconcentrado, displicente y confiado. Que quede claro: Messi no fue el culpable de la hecatombe (en la ida anotó dos y en la vuelta puso al menos tres pelotas claras de gol), sus compañeros en la zaga y el mismo Valverde, sí lo son.

Acertó Pinto cuando en enero declaró que un equipo como Millonarios no puede andar sufriendo para clasificar a los ocho. Cumplió su promesa con liderato y récord de puntos a nivel institucional. Se pifiaron en Real Cartagena, América y Junior al despedir a sus entrenadores, cuando sus respectivos entrenadores estaban en zona de clasificación. No hay respeto por los procesos, no hay respeto por la profesión del entrenador. Se vive al día, con impaciencia, se toman decisiones en caliente y acaban manejan clubes profesionales de fútbol como tiendas de barrio: lo que diga del dueño, según el estado de ánimo con el que se levantó.

Acertó la Revista Fútbol Total al nacer y permanecer de manera ininterrumpida por 15 años, convirtiéndose en la publicación deportiva que más tiempo ha vivido en el mercado colombiano. A su gerente, sus ex directores y editores, a los trabajadores actuales y colaboradores externos, a los anunciantes, lectores y suscriptores, nuestra sincera gratitud. ¡Feliz fiesta de 15!