Editorial

Por Andrés Magri

Se sorteó la Copa América 2019. En el elegante y moderno complejo cultural Ciudad de las Artes de Río de Janeiro se dio el puntapié inicial a la edición 46 del torneo más antiguo de selecciones en el mundo. Y todas las selecciones participantes llegaron al evento con la claridad de quien será su entrenador en la competencia. Todas, menos una: Colombia.

Los dirigentes de la Federación, luego de muchos debates y especulaciones, se decantaron finalmente por Carlos Queiroz, un nombre que de entrada no genera frío ni calor en el colombiano de a pie. Es más, casi todas las encuestas que se han hecho en diferentes medios, portales y redes, ante la pregunta ¿Le gusta Queiroz como nuevo entrenador de la Selección? Se resuelven con un 60-40 a favor del No.

Y es entendible. La mayoría de hinchas no tienen ni idea quien es el tal Queiroz, de dónde salió, a quién le ha ganado. En esta edición nuestro equipo de redacción trae un detallado informe sobre la carrera, los logros y equipos que ha dirigido el portugués de 65 años. Y basta echar una hojeada a dicho artículo para entender que no es ningún pintado en la pared.

Carlos Queiroz se ha dado el lujo de integrar el cuerpo técnico de clubes del nivel de Manchester United y Real Madrid, trabajó al lado de Sir Alex Ferguson, manejó estrellas de la talla de Zidane, Ronaldo (el brasileño) y también Cristiano Ronaldo, Figo, Raúl, Beckham, Roberto Carlos, Tévez, Giggs… La lista es interminable. Clasificó a cuatro mundiales y dirigió tres: 2010 con Portugal, 2014 y 2018 con Irán. En resumen, tiene una hoja de vida impoluta y contratarle sería una decisión sensata y respetable por parte de Jesurún y compañía.

Desde luego no todo es perfecto: Queiroz tiene poca cercanía con el fútbol suramericano pues su carrera la ha edificado toda entre Europa y Asia. Cuenta con nula experiencia en eliminatorias Conmebol y no ha trabajado con ninguno de los jugadores colombianos que actualmente hacen parte de una posible nómina de convocados. Apenas detalles, pues hoy por hoy los grandes entrenadores están globalizados y saben trabajar en cualquier tipo de torneo con jugadores de diversas nacionalidades.

Al momento de escribir la presente columna Queiroz no tenía para nada la mente puesta en Colombia. Su Irán acababa de golear 3-0 a China en los cuartos de final de la Copa Asiática y se clasificó para las semifinales, demostrando que no sólo tiene anécdotas, trayectoria y experiencia, sino que además está vigente, con rodaje y conceptos frescos. Para los que creen que es defensivo, un dato: la selección que dirige es la que más goles marcó (hasta semis) en dicho torneo continental: 12, pero además estaba con la valla invicta tras cinco juegos.

En conclusión, desde esta tribuna pensamos que si la negociación llega a feliz término y Carlos Queiroz es presentado en los próximos días como nuevo seleccionador de Colombia, se habrá tomado una decisión acertada. Nadie puede asegurar que en la Tricolor le vaya a ir estupendo o acabe siendo sea un fiasco tremendo, eso hace parte del campo de la especulación. Lo que sí se puede medir es la capacidad de gestión: a quienes manejan la FCF se les pedía que contrataran un DT con recorrido en selecciones, con personalidad, con logros, con mundiales a cuestas y en cada una de esas casillas el portugués saca alta calificación.

Antes de ir a lanzar juicios y criticar por criticar, hay que documentarse, leer y, sobretodo, dejar que la gente trabaje. Si Queiroz firma, todo este tiempo de espera, habrá valido la pena.