FERNANDO JOSÉ AREÁN, UN DELANTERO CON CLASE

El argentino cumpliría 74 años hoy, 16 de febrero. Murió en 2011, pero todavía en varios equipos se le recuerda como jugador y como técnico.

 

Por Guillermo Ruiz Bonilla

 

Hijo de don Delfín Eloy Areán y doña Amelia Rosa Turchetto. En la tarde del 16 de febrero de 1942, nació uno de los atacantes argentinos más prodigiosos que haya dejado huella en el fútbol colombiano… Su nombre: Fernando José Areán.

Dio sus primeros pasos en las polvorientas calles de la Avenida La Plata y Zubiría de Buenos Aires. De chico, vendió frutas, fue peón de albañil, pintor de casas y hasta zapatero, oficios con los que buscaba ganarse algunos pesos para ayudar en casa, conseguir lo del transporte e ir a entrenar, siempre con el sueño de hacerse a un lugar en el fútbol.

 

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Realizó estudios universitarios en ingeniería, pero no terminó, justamente porque decidió dedicarse de lleno a la pelota. Comenzó en Boca Juniors, donde ingresó en la novena división y, tras muchos esfuerzos ascendió hasta la tercera categoría del club ‘Xeneize’, pero no logró asentarse en una posición definida: Areán ocupó casi todos los puestos, menos el de puntero izquierdo y arquero. Finalmente en 1962 decidió marcharse y probar suerte en San Lorenzo. De nuevo entró a la tercera categoría, consolidándose en la titular y consiguiendo el título nacional en esa división.

Gracias a sus buenas actuaciones, en 1964 pasó a integrar la nómina de reserva y de allí saltó al primer equipo, logrando debutar contra Argentinos Juniors. Areán no pudo tener un estreno más feliz: su club ganó por goleada 4-0 y él anotó el segundo tanto de la tarde.

Simultáneamente emergieron de la cantera Héctor ‘Bambino’ Viera, Roberto Telch (ex técnico de Pereira y Bucaramanga), Narciso Doval y Victorio Casa. Ellos junto a Areán, conformaron la famosa generación de los ‘Carasucias’ (denominación argentina para los niños de la calle), que si bien no fue campeona, se hizo célebre por su creatividad y talento.

‘Nano’, como apodaron a Areán desde muy pequeño, permaneció en San Lorenzo dos años, jugando un total de 45 partidos con 10 goles convertidos, pero debió salir luego de un enfrentamiento con el ‘Toto’ Lorenzo, quien lo quería obligar a jugar de volante externo, o número 7, posición que él no sentía.

 

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En 1966 se incorporó a Banfield donde jugó junto a varios hombres que poco después vendrían al fútbol colombiano, como Ediberto Righi (Cali, Medellín, Pereira), Ezequiel Llanos (Santa Fe), Oscar Roberto Villano (Millonarios), Norberto ‘Toro’ Raffo (América) y  Adolfo Vásquez (Nacional) cumpliendo una mediocre campaña con el ‘Taladro’. Al terminar esa temporada tuvo la oportunidad de ir a River, pero se decantaron por fichar al ‘Indio’ Jorge Solari y se dañó su negociación.

Para entonces (1967), Millonarios había contratado a Néstor Raúl ‘Pipo’ Rossi en calidad de entrenador para el año 67. Con el nuevo estratega habían llegado Juan Carlos Valentino (defensa),  Emilio Melón (volante), Eduardo Cassi (delantero), Juan Carlos Grudzein (delantero) y Roberto Carrasco (volante). El único que se destacó fue Valentino, los demás pasaron con más pena que gloria y los resultados no aparecían, por lo que la Junta Directiva le solicitó al entrenador un nuevo viaje a Buenos Aires  para contratar mejores jugadores. Rossi regresó con  Miguel Ángel Frattini (delantero), Oscar Roberto Villano (volante), José María Ferrero (delantero), Enrique ‘Nene’ Fernández (volante) y el gran Fernando José Areán (delantero).

Debutaron frente a Santa Fe el 19 de marzo de 1967, en un duro partido que terminó empatado 1-1. Santa Fe formó aquella tarde con Pablo Centurión; Roberto Prieto, Claudionor Cardozo, Orlando Marín, Efraín Castillo; Ignacio ‘Velitas’ Pérez, Walter Moraes ‘Waltinho’; Alfonso Cañón, Hernando Piñeros, Delio ‘Maravilla’ Gamboa y Gelson de Oliveira. Millonarios por su lado presentó a Alberto Sánchez; Jaime ‘Charol’ González, Oscar Roberto Villano, Juan Carlos Valentino, Gabriel Hernández; Enrique ‘Nené’ Fernández, Gonzalo ‘Chalo’ González; Miguel Ángel Frattini, Fernando José Areán, Herman ‘Cuca’ Aceros y Eduardo Texeira Lima, autor del gol azul. Para los ‘cardenales’ anotó Gelson.

 

  • 19 de marzo de 1967, día del debut frente a Santa Fe. En la foto: Miguel Ángel Frattini, Fernando José Areán, Enrique 'Nene' Fernández y Óscar Villano. Foto: Vea Deportes.

 

Con Areán y compañía, el equipo ’embajador’ cambió radicalmente, ascendió en la tabla y consiguió el subcampeonato con 109 goles a favor y 65 puntos. Entre Ferrero y Areán conformaron una temible dupla atacante que logró más de la mitad de los tantos del equipo, con  60 dianas en la temporada, 38 el primero (ganó el ‘Botín de oro’) y 22 del ‘Nano’. Infortunadamente no todas las cosas fueron color de rosa: Areán, así como Enrique Fernández, dejaron de jugar varios partidos importantes, sosteniendo que la Junta Directiva no les había cumplido los pagos pactados inicialmente y, por esta misma razón, tomó un vuelo de regreso a su país en 1968, para militar nuevamente con Banfield. Sin embargo, apenas actuó en cinco partidos y sufrió una dura lesión que lo marginó casi toda la temporada y lo llevó a pensar en el retiro definitivo del fútbol.

Por suerte la Junta Directiva de Millonarios insistió en su regreso y lo consiguió a principios de 1969, reapareciendo en Armenia frente al Quindío (0-0). Areán recomendó además la contratación de Amadeo Carrizo, quien había quedado libre en River. Aquel año no actuó de delantero, sino como volante de armado y en ocasiones como volante central, pero otra lesión en un partido contra Pereira (noviembre 9) lo marginó de la final del campeonato.

En 1970 pasó al América de Cali para reforzar a los ‘diablos rojos’ en la Copa Libertadores, donde enfrentaron a Deportivo Cali, Olimpia y Guaraní de Paraguay, Rangers y Universidad de Chile: jugó 10 partidos y logró tres goles. Después regresó por poco tiempo a Millonarios y apareció en 1971 con el Cúcuta Deportivo, donde disputó ocho partidos.

En el ocaso de su carrera pudo ir a Grecia, pero el deseo de construir su casa lo retuvo en Buenos Aires y decidió culminar su etapa profesional con los colores del modesto club Comunicaciones en las temporadas 72/73.

En Colombia dejó un gran recuerdo por su fuerza, su eficaz gambeta y su calidad de crack. Una tarde de julio de 2011 dejó este mundo, cuando se aprestaba a tomar un vuelo desde Mendoza a Buenos Aires. Estaba allí, dictando charlas y siguiendo el juego de jóvenes promesas, para vincularlos a San Lorenzo, pues el fútbol marcó su vida de principio a fin.

 

EL DATO

Areán también fue entrenador: se inició como ayudante de campo de su gran amigo el ‘Bambino’ Viera en el exitoso período de River Plate en la temporada 85/86, logrando la Copa Libertadores y la Copa Intercontinental. Posteriormente asumió en propiedad como técnico de Argentinos Juniors (90/91), San Lorenzo (91/92), Belgrano de Córdoba (92/93), Deportivo Español (94), Talleres de Córdoba (94), San Martín de Tucumán (95/96), Chaco For Ever (96/97) y Olimpo de Bahía Blanca (97/98).