Independiente Santa Fe inició el segundo semestre del año caminando derecho. De la mano de su nuevo entrenador, los cardenales pretenden ser un equipo muy ofensivo y ganador. Su nuevo técnico charló con FÚTBOL TOTAL sobre sus experiencias en diversos países del continente y aseguró que en su nómina ve potencial para pelear por la octava estrella del rojo.

Por: Andrés Miranda Rodríguez

 

Usted llegó a Santa Fe cuando todo el mundo tenía la cabeza puesta en el Mundial y ahí en silencio ya lleva varias semanas de trabajo. ¿Con qué se encontró a su llegada a Bogotá?

“Me encontré con el cariño de la gente y con un equipo muy histórico como Santa Fe que reclama títulos cada vez que compite, y esa fue la razón por la que acepté venir. Es una institución que tuvo un proceso satisfactorio con Gutiérrez (Wilson), y eso los ha impulsado a pensar en grande, porque es muy especial volver a las épocas de gloria después de tantos años de suplicio. Pero al igual que ocurre con los demás equipos, todo proceso tiene su desgaste, y se llegó la hora de empezar con algo nuevo. Entonces ahí entré yo para dar una mano y seguir construyendo”.

 

Pero para quienes no lo conocen aún, ¿cómo se define Gustavo Costas? 

“Soy un entrenador al que le gusta apostar mucho por los jugadores del club, por sus divisiones inferiores y soy de armar equipos que suden mucha la camiseta, que vayan siempre al frente y tengan metas ambiciosas. En la vida personal soy tranquilo, en la raya me despeluco un poco más (risas). Me gusta ganar, ser serio en mi trabajo, manejar un plantel que tenga compromiso y que tácticamente haya orden.

 

Usted también fue jugador entre 1982 y 1997. ¿Qué club y que recuerdos lo marcaron?

Como jugador el club que me marcó fue Racing. Debuté ahí estando muy joven y permanecí muchos años en ‘la academia’. Viví como todos momentos felices y también amargos: tuve la desdicha de descender a segunda división en el fútbol argentino, pero llegó la revancha tiempo después, y logré con mi equipo el anhelado ascenso a primera en 1985. También obtuve muchos títulos importantes, como la Supercopa de 1988, donde coincidí con un gran jugador y amigo como Ramón Medina Bello “el Mencho”. Ese mismo año, ganamos la Supercopa Interamericana, donde deslumbrábamos por nuestra propia calidad.

 

Y también tuvo un paso por Europa…

“Sí, después de Racing, di el brinco a Suiza, pero no fue fácil para mí, porque en Europa tenés que adaptarte a la filosofía de ellos, es un fútbol que te exige muchas cosas y bueno, aprendí mucho, pero regresé a mi país. Volví a Racing y en el 97 me retiré como jugador en Gimnasia de Jujuy”

 

De toda esa experiencia como futbolista ¿qué le quedó como aspecto primordial a la hora de convertirse en entrenador?

Que se debe transmitir mensajes positivos a los planteles independientemente de lo que pasa afuera o lo que se dice. Cuando dirigí a Alianza Lima en Perú, muchos aficionados y periodistas me cayeron. Pero eso no me hizo daño, todo lo contrario, me llené de energía positiva para continuar en el equipo y terminamos ganando dos campeonatos (2003 y 2004).

 

Se podría decir que usted es un hombre con estrella porque también dirigió en Paraguay y salió campeón en el 2005

No sé si con estrella pero sí he sido honesto con mi trabajo y esos títulos hacen parte de mi hoja de vida. En Paraguay conté con un grupo que a punta de disciplina y hambre de gloria logró el título y estuvo cerca de repetirlo al año siguiente (en 2006 fue subcampeón tras perder con Libertad que dirigía Gerardo ‘Tata’ Martino). Fue una época linda y eso me abrió las puertas para dirigir en país a Racing. Lastimosamente no conté con el tiempo necesario para construir un proceso y regresé a la liga paraguaya a la que también le debo mucho por el aprendizaje que adquirí.

 

¿Y  cómo fue esa aventura de haberse ido a dirigir a Arabia Saudita?

Como experiencia de vida me sentó bien, pero en lo futbolístico fueron más decepciones y lamentos que alegrías y satisfacciones. La adaptación me pasó factura y eso fue lo que me impidió armar un equipo competitivo. La cultura, el idioma, todo se te hace complicado. Después de esa etapa entendí que era hora de implementar cosas nuevas, tuve tiempo para aprender y actualizarme en conceptos tácticos. Eso fue importante porque cuando volví a dirigir (en Ecuador) estaba renovado y con Barcelona fuimos campeones (en 2012).

 

¿Qué lo sedujo de Santa Fe y de venir al fútbol colombiano?

Colombia está viviendo un gran momento futbolístico, ha progresando muchísimo como se vio en el Mundial y me entusiasmó la idea de venir a un club que tiene tanta sed de ser campeón como Santa Fe. Se me presentó un proyecto sólido, a largo plazo, he visto lo que el equipo hizo en la Copa Libertadores del año pasado llegando a semifinales y tenía la garantía de estar llegando a un plantel muy competitivo. Creo que a diferencia de otros países, Colombia ha dado un salto de calidad en su fútbol y ese buen nivel me motivó para aceptar el ofrecimiento del presidente Pastrana (César).

 

¿Qué cambios apurará en este plantel?

Trabajaré especialmente en el orden y en la presión. Encontré un plantel, que necesitaba enfriar la cabeza, luego de la calentura de no haber llegado a la final del torneo anterior, con el fin de renovarse y comprometerse con la causa. Afortunadamente en lo que llevo de la Copa y la Liga, se pudo recuperar el orden, sobre todo en materia defensiva, y procurar ser más colectivos a la hora de llegar al área adversaria. Pero los cambios más evidentes, se darán en la medida en que pasen los meses, se puedan repasar los conceptos y el plantel evolucione en la parte física.

 

¿Lograr la octava estrella es el compromiso con la hinchada cardenal?

El objetivo es llegar lo más lejos en todas las competencias. En Copa Postobón vamos bien, estamos avanzando y creo que podemos lograr el título. En Liga esperamos cumplir con una campaña que dé frutos y para ello vamos a dar el máximo esfuerzo, para lograr meternos en zona de clasificación y pelear por el título: ese desde luego es el objetivo principal. Lo demás, será implementar cosas nuevas, corregir errores con el paso de los partidos, y de paso hacer respetar la localía en el Estadio El Campín.

 

LA CIFRA 62

58%

Esa fue el porcentaje de rendimiento que tuvo el técnico Costas en su última labor como entrenador del Barcelona de Guayaquil al cual dirigió entre abril de 2012 y agosto de 2013. Durante ese periodo condujo al equipo ‘Torero’ en 62 juegos sumando 30 victorias, 18 empates y 14 derrotas. Cabe señalar que en el 2012 fue campeón tras ganar tanto la primera como la segunda etapa del torneo e imponiéndose en la tabla acumulativa del año con nueve puntos de diferencia sobre su inmediato persecutor, Emelec.

Por Futbol