Por las intensas lluvias fue suspendido el encuentro. Declaraciones de directivos de la Asociación de Fútbol Argentino apuntaban a que se debía cuidar la salud de los jugadores y a lo inadecuado del campo para el juego.

 

Una tormenta impidió que ayer se jugara el partido entre las selecciones de Argentina y Brasil en el estadio Monumental. En rueda de prensa Juan Carlos Crespi, directivo de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), señaló que el sentido común prevaleció y añadió, refiriéndose al estadio, que “no está para jugar” y que por los charcos podrían lastimarse los jugadores. Asimismo dijo que “tener abajo de la lluvia a 60.000 personas es una picardía”.

Por su parte, Rodolfo D’Onofrio, vicepresidente de la AFA, dijo que la prioridad era el seleccionado argentino y que por la lluvia era tonto mantener la expectativa.

El partido se jugará hoy a las 7:00 pm hora de Colombia.