JUVENTUS-REAL MADRID: FINAL DE ENSUEÑO

 

Cardiff, 3 de junio, Millenium Stadium. Será para verla con cuatro ojos. La fuerza para atacar versus la astucia para defender; el fragor frente a la táctica. No siempre se da que lleguen a la definición de un título los dos mejores. A veces el sorteo se encapricha y hace líos, ofrece atajos para algún pretendiente menor. Esta vez chocarán de frente dos trenes expresos, que además transitan el cénit de su juego.

Por Jorge Barraza
Columna en exclusiva para REVISTA FÚTBOL TOTAL (Colombia) – Edición 202

Real Madrid-Juventus es hoy el mejor partido que puede ofrecer el fútbol mundial. Los españoles van por su duodécima Champions, los italianos por la tercera. Si el Madrid representa la grandeza, el glamour, la Juve es la Fiat, la Ferrari, el poder.

La globalización, la Ley Bosman, la fortaleza económica de sus países y el extraordinario desarrollo del marketing dieron un poderío inalcanzable a los grandes clubes europeos. Captaron a los mejores jugadores del planeta y poseen una riqueza futbolística superior a cualquier selección. El Madrid tiene en su plantel 23 jugadores internacionales de 10 selecciones (España, Alemania, Francia, Portugal, Croacia, Gales, Brasil, Colombia, Costa Rica y República Dominicana). Juventus cuenta con 21 seleccionados de 12 países (Italia, Alemania, Bosnia, Croacia, Suiza, Ghana, Gabón, Marruecos, Brasil, Argentina, Colombia y Venezuela). Pero no hay ningún equipo nacional que tenga 23 futbolistas en el Real Madrid ni 21 en la Juventus. Por lo tanto, no existe una final mundialista que pueda igualar tanta calidad individual. Este es el máximo nivel posible de competencia y de excelencia. Puede sonar más seductor el fútbol de selecciones, pero en este caso es más fuerte el de clubes.

Y esta vez no hay favoritos, es cincuenta y cincuenta. A la mayor capacidad goleadora del Madrid se opone la extraordinaria seguridad defensiva de la Juventus. Eso no significa que la Juve tenga déficit en el ataque o que el cuadro blanco no sepa protegerse. Ambos atravesaron abril y llegaron a mayo en estado de gracia. Aún contando el apurón que le pegó el Atlético al Madrid en la segunda semifinal. Que le costó su primera derrota en el torneo.

Los apenas 3 goles recibidos en 12 partidos dan de la Juventus una idea de Catenaccio, sin embargo hace tiempo no exhibía el club turinés un equipo con tan buen trato de pelota. Un arquero legendario y salvador (Buffon), tres mastines en el fondo (Barzagli-Bonucci-Chiellini) que saben apretar, achicar, anticipar, defender en las pelotas paradas (en las que el Madrid es temible, sobre todo por Sergio Ramos y Cristiano Ronaldo). Y del medio hacia adelante, mucho fútbol en los pies de Pjanic (acierto doble: desembarazarse de Pogba y fichar al bosnio, un volante cerebral, seguro distribuidor de juego), de Dani Alves, un avión por la banda derecha que juega, hace jugar, asiste, da clases públicas de fútbol. Creatividad y gol en la zurda de Dybala y buen toque de Higuaín y Mandzukic, que se salen del área para colaborar en la marca y en el armado. Están, además, dos pistones destructores: Marchisio y Khedira. Y la luz, el fuego que aporta Cuadrado cuando entra. A Cuadrado lo relegó ese crack fenomenal que es Dani Alves: juegan casi de lo mismo, y el que juega de lo mismo que Alves pierde el puesto.

Por sobre las virtudes individuales está el conjunto. La Juve es un bloque que defiende y ataca colectivamente con una extraordinaria solidaridad. Administra los partidos con maestría, tiene la paciencia del cazador de campo, trabaja las situaciones con inteligencia, no se ruboriza por defender con once. Defensivamente es bien italiano, atacando se mimetiza como español; o alemán. Y hay un brillo de unión, de camaradería, de gesta en cada triunfo, hay algo épico en sus presentaciones. Lo están disfrutando todos: hinchas y jugadores. Esta Juve es la obra consagratoria de Massimiliano Alegri. Ganar el Scudetto con Juventus no es un mérito demasiado alto en Italia, pero una Champions y con buen fútbol es sentarse a la mesa de Guardiola, de Mourinho, de Simeone…

Igual de promisorio es para Zidane este Real Madrid jugón, ofensivo, goloso con la pelota. Con los mismos galácticos de los últimos años, la mejor expresión futbolística merengue desde Mourinho hacia acá. Se habla en pasillos, tapándose la boca, de que Zidane dirige sólo por su glorioso pasado como futbolista, porque estaba a mano, pero que de táctica no sabe nada, que no habla, que es un obediente de Florentino Pérez. Pero el Madrid está a un palmo de dar un doblete histórico en Liga y Champions y Zidane ha gestionado el vestuario, las rotaciones y el funcionamiento del equipo con mano maestra. La buena onda se advierte en los jugadores a la hora de los cambios, también en los festejos.

También Zinedine entra con esto en la galería de los grandes entrenadores. La única materia no aprobada por los blancos es DEFENSA: 16 goles recibidos en 12 cotejos es bastante alto para un equipo que aspira a la corona. Y eso sin contar las constantes salvadas milagrosas de Keylor Navas. Aunque mucho se debe a su afán ofensivo. Antes contraatacaba, ahora domina, y eso tiene un precio. La nota sobresaliente en ATAQUE maquilla cierta fragilidad atrás, sobre todo por el lado de Varane. No obstante, es temible el Madrid, tiene sin duda el mejor plantel del mundo. A la eficiencia del arquero costarricense hay que sumar dos laterales sensacionales como Carvajal y Marcelo, el liderazgo de ese caudillo excepcional que es Sergio Ramos, la clase magistral de Modric, el pase acertado de Kroos, el sacrificio de Casemiro, la sutil habilidad de Benzemá  y el fulminante poder ofensivo de Cristiano Ronaldo.  Y un banco riquísimo: cualquiera de los que entra tiene cosas para aportar. Isco, Morata, Lucas Vázquez, Asensio, James, Kovacic, Nacho… Al revés de los suplentes del Barcelona, estos entran para cambiarle la cara al equipo, lo mejoran. Queda por ver cómo manejará Zidane el retorno de Bale: ¿lo pondrá de titular…? ¿Seguirá Isco…?

Los dos llegan en el instante perfecto a la final, en la cima de la parábola. Más espectacular el Madrid, más eficiente Juventus. Definirá el que tenga mayor cantidad de jugadores inspirados la tarde del 3 de junio. Y cualquiera de los dos será un gran campeón.