LA FERIA DE LOS 20

En Argentina están desesperados con los 30 equipos que tienen en Primera División y ya muchos clubes están pensando en desmontar el embeleco que les dejó el finado don Julio, capo de capos, y volver a un torneo normal, coherente, donde no haya tanta morralla y tanto hueso, y sí partidos mucho más parejos.

En Colombia se escuchan voces aisladas que critican la decisión de la Dimayor de aumentar a 20 el número de equipos que participan en el campeonato de la A. Esta medida tenía una finalidad específica: abrir el camino para que América, Bucaramanga o Pereira llegaran nuevamente al campeonato profesional. Se presentó de otra forma: se le puso una linda etiqueta, un moñito colorido, pero no era otro el tema, que dos de ellos volvieran y especialmente, que retornara el América.

Lamentablemente Oreste Sangiovanni no entendió el mensaje y le entregó el equipo a Luis García y éste, como hace muchos años lo viene haciendo, pensó en su dinero, en sus moneditas, en sus repartijas menores y montó un equipito de pipiripao para el retorno del popular elenco caleño a la primera división. Fallaron Sangiovanni y sus compañeros, pero especialmente le faltó calidad a García para entender el mensaje y pensar en grande. Quedó como un vulgar “cascarero”, más preocupado en las moneditas del alojamiento del equipo en su finca que en instancias mayores.

Subieron Cúcuta y Cortuluá. El primero ha sido un fracaso absoluto pues los ires y venires, los bandazos tradicionales del mercachifle presidente José Augusto Cadena, lo tienen listo para volver a la serie B. Cúcuta entendió que armando un buen equipo podía conseguir el ascenso: invirtió y le apostó al retorno, pero una vez estuvo adentro, a Cadena le saltaron esos diablos que lleva adentro y empezó a liquidar todo lo que había hecho, a desarmar lo que había montado, y así se fueron yendo los buenos jugadores, peleó con dos técnicos, y los motilones, con  buen estadio y una gran afición, están listos para volver a la segunda división. Denle las gracias a Cadena, experto en desbaratar equipos, enviarlos a la B, saquearlos y después venderlos. Su historial con Patriotas y Bucaramanga es maquiavélico. Un vulgar sepulturero de ambiciones.

Cadena dice que el fútbol es un negocio y en eso tiene razón, pero debería aplicarlo: conformar una pésima planilla, no tener balones ni para entrenar, andar con la afición y casi toda la ciudadanía en contra, echar técnicos y no pagarles, liquidar jugadores y acumular pleitos, no hacen parte de un buen negocio.

Volviendo al tema de los  20 clubes: muchos directivos dicen en privado que al campeonato le sobran no solamente dos sino cuatro equipos y que la rentabilidad económica y las bondades deportivas no se han visto con el actual sistema. Afirman que en el fondo lo que hay es un negocio para televisar más partidos y ganar más dinero por la producción. Deberían decirlo en la asamblea de la Dimayor y no ventilarlo con los periodistas.

Particularmente pienso que la experiencia es mala. Mucho partidillo entre equipos de garaje, mucho compromiso sin altura profesional, equipos sin plaza y equipos con plaza pero sin estadio medianamente decente para jugar al fútbol, como decía al principio: mucha morralla y pocos quilates.

Los que están adentro no se van a dejar sacar de la repartición del dinero de televisión y de las bondades de los tiquetes y demás adehalas que gozan por estar entre los 20. Sería tan ingenuo pedir una revisión del tema para que ellos mismos decidan, como solicitarle a nuestros congresistas que se limiten viáticos, pensiones y sueldos.

Lo cierto es que el campeonato de los 20 equipos ha sido el más malo y el más desordenado de los últimos años.