LA NOVENA DE NAVIDAD

Independiente Santa Fe es el nuevo monarca del fútbol colombiano. Los albirrojos tuvieron una campaña de vaivenes e irregulares resultados, pero la llegada a tiempo de Gustavo Costas y la recuperación futbolística del plantel en el tramo decisivo del campeonato lo impulsaron a una nueva gloria: la tercera en los últimos tres años y la novena de su historia. ¡Salud campeón! 

Santa Fe y una sana costumbre: ser protagonista, jugar finales, quedar campeón. Tras empatar sin goles en Ibagué y ganar por la mínima diferencia en Bogotá, el equipo albirrojo, se deshizo del Deportes Tolima y se consagró como el mejor del Torneo Clausura 2016, un torneo si se quiere extraño, con vaivenes y en el  que los cardenales fueron de menos a más, dando un gran batacazo en la recta definitiva.

Y lo ganó a lo Santa Fe: con más garra que fútbol, con más corazón que vistosidad, y sobre todo, con mucha fe ante las adversidades.

Es que no fue un semestre fácil para el ‘León’. De hecho, no pintaba nada bien durante un tramo de la temporada: el equipo que arrancó hilando derrotas que propiciaron la salida de Alexis García cuando apenas se jugaba la cuarta fecha y el equipo sumaba seis puntos de doce posibles. Posteriormente sufrió el duro revés de perder la Recopa Sudamericana ante River Plate, fue eliminado de Copa Sudamericana a manos de Cerro Porteño, en Copa Colombia cayó goleado de manera estrepitosa por Nacional y en Liga alternaba victorias y derrotas casi por igual, incluyendo dos dolorosas caídas ante el rival de siempre Millonarios, en el tradicional clásico capitalino.

A la altura de la undécima fecha, Santa Fe estaba virtualmente eliminado, ocupando la casilla 13: prensa e hinchas lanzaban duras críticas contra la manera en que se había confeccionado la nómina y se juzgaba con dureza tanto los ciclos cumplidos de algunos jugadores, así como la elección de los refuerzos. “No son jugadores a la altura de Santa Fe” era la frase recurrente de los aficionados.

Pero entonces apareció la mano de Costas y su inteligencia táctica. El argentino sabía que no disponía de la mejor nómina, que en ataque no contaba con un armamento de peso y apostó entonces por hacerse rocoso, luchador, defensivo. Y la apuesta funcionó al dedillo. El equipo fue creciendo conforme pasaban las últimas jornadas del torneo y…
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