¿Y el ‘jogo bonito’?

Brasil cambió de técnico, más no de estilo. Dunga, otro adiestrador que antepone el resultado al espectáculo, vuelve al banquillo del ‘scratch’.

Brasil, desde el punto de vista futbolístico, quedó echó añicos tras el Mundial. La pobreza de su juego, haber llegado hasta semifinales arrastrado por indistintas ayudas arbitrales, después sufrir el resultado más humillante de su historia con aquel recordado 7-1 ante Alemania y luego sucumbir de nuevo ante Holanda en un partido que era por el honor y lo deshonró aún mucho más, enmarca lo que fue la peor de sus pesadillas.

Será Brasil, será el pentacampeón, el de los jugadores legendarios. Pero a este Brasil le toca empezar de ceros, reinventarse y reconstruir el prestigio perdido. ¿Cómo hacer eso?

No hay una respuesta única, no hay quien dé la solución total, la verdad absoluta, pero algo es seguro, lo primero que esperan sus hinchas es la reconstrucción de una filosofía que fue base para la ‘canarinha’ desde sus selecciones juveniles y que fue la impronta fiel de los brasileños desde hace muchas décadas: el fútbol bien jugado, el famoso ‘jogo bonito’ que ellos inventaron.

El puntapié de ese estilo lírico lo dio el Brasil del 70. Aquel que dirigía Mario Zagallo y en el que Rivelino, Clodoaldo, Gérson, Tostao, Jairzinho, Carlos Alberto y Pelé deslumbraron al mundo con su toque, su triangulación, su providencial manera de abrumar al rival con incontables gambetas. Doce años más tarde, el equipo de Telé Santana hizo del fútbol un arte. Socrates, Zico, Falcao y compañía le enseñaron al mundo que más allá del resultado, era posible enamorarse del fútbol por su belleza.

Añoranzas de un tiempo en el que era fácil admirar a los brasileños e incluso ‘hinchar’ por ellos. Lo del mundial pasado fue en cambio la antítesis total. Un fútbol feo, defensivo y resultadista al extremo en el que no había el más mínimo sentido del espectáculo y la estética. Eso, además de las goleadas encajadas y la imposibilidad de ser campeón le costó el puesto a Scolari.

El ‘problema’ es que acaban de encontrarle sustituto y se trata de Dunga. Otro que entiende poco y nada del ‘jogo bonito’. En su época de jugador Carlos Caetano Bledorn Verri, -como es su verdadero nombre de pila-, dio más patadas que pases y contó más tarjetas que goles. Como técnico es similar: busca tener mucha marca y músculo para romper las intenciones del rival en la zona medular, gusta de la practicidad y lejos de animar a sus dirigidos a ser alegres y espontáneos, se muestra recio.

Tal es así que no acaba de posesionarse en el cargo y ya tiene su primera disputada marcada con los jugadores que se mostraron ‘sensibles’ durante el mundial como Neymar “Una escena de llanto como la del partido contra Chile es negativa en un medio como el fútbol. Somos machistas, tenemos la idea de que los hombres no lloran… aunque sabemos respetar” dijo en un entrevista al semanario brasileño Veja, levantando ampolla de inmediato.

En vez de llegar a armonizar y tratar de unir a Brasil en un momento de máxima tensión, Dunga sorprendió al decir que no cree en los sicólogos para sus equipos y que no comulgará con que sus jugadores anden cambiando de peinados y usando gorras publicitarias durante las competencias oficiales. Además criticó que los jugadores hubieran llegado a la semifinal del Mundial, frente a Alemania, llevando mensajes de aliento para el recién lesionado Neymar. “Si vamos a la guerra no podemos ponernos a llorar por las pérdidas. Tenemos que darle fuerza al soldado que entró en su lugar”, afirmó con vehemencia y un tono casi militar.

Brasil pasó de Scolari a Dunga. Brasil cambió de nombres, pero Brasil pero no apostó por una revolución de estilo y todo indica que está condenada a ver más de lo mismo: mucha agresividad y poca magia, muchas patadas y pocos lujos, mucha táctica y nada de ‘jogo bonito’.

EL DATO

Dunga fue técnico de Brasil entre 2006 y 2010. En ese tiempo obtuvo 41 victorias, 12 empates y 6 derrotas. Fue campeón de Copa América en 2007 y Copa Confederaciones en 2009, pero salió eliminado del Mundial 2010 en cuartos de final. Además dirigió a la selección olímpica sub 23 en Pekin 2008 quedándose con la medalla de bronce. Los números parecen avalar su regreso.

 

Los últimos DT de Brasil

1991-1994           Carlos Alberto Parreira

1994-1998           Mário Zagallo

1998-2000           Vanderlei Luxemburgo

2000-2001           Émerson Leão

2001-2002           Luiz Felipe Scolari

2003-2006           Carlos Alberto Parreira

2006-2010           Dunga

2010-2012           Mano Menezes

2012-2014           Luiz Felipe Scolari

2014- ?                 Dunga

 

Y en Argentina: ¿empieza la era del ‘Tata’?

Sólo algunos detalles faltarían para que la selección albiceleste de a conocer a Gerardo Martino como su nuevo entrenador. Tras la desaparición de su presidente Julio Grondona, la mesa directiva de la AFA mantuvo en pie el ofrecimiento al ex Barcelona.

Si en Brasil llueve, truena y relampaguea, en Argentina se vive una suerte de otoño, con cielos muy grises y un panorama de desolación. Luego de 35 años como presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) en los que paulatinamente pasó de ser un dirigente importante a una especie de patriarca y mandamás en donde casi nadie se atrevía a contradecirlo, Julio Grondona falleció justo en un momento de incertidumbre para el balompié gaucho, pues por estas épocas el hombre de 82 años debía estar resolviendo la duda de quién se hará cargo de la Selección mayor.

Pocos días antes de su deceso, Grondona había declarado que su intención era persuadir a Alejandro Sabella para que se quedara al frente del onceno con el que llegó hasta la final de la Copa del Mundo. Sin embargo, la decisión de ‘Pachorra’ fue definitiva y el primer candidato del presidente era Diego Pablo Simeone, quien a su vez bajó el pulgar y con mucha diplomacia aseguró que en efecto le gustaría llegar al cargo de seleccionador de su país, pero no en este momento donde siente que debe “cumplir muchas más etapas como técnico de club” y que tenía una gran ilusión puesta en lo que vendría durante la próxima temporada con el Atlético Madrid. Palabras más, palabras menos, también dejó entrever que se sentía aún muy joven y que el cargo es para alguien “en un estado de madurez más alto”.

Así las cosas, casi todos los cañones apuntan hacia un mismo nombre: Gerardo Martino. La hoja de vida del ‘Tata’ estaba ya sobre el escritorio de Grondona antes de su fallecimiento y la mesa directiva provisional que quedó al frente de la AFA sostendrá el ofrecimiento, pues lo considera un entrenador con experiencia y capacidad para el cargo.

Martino es un entrenador Messi. Pocos días antes de su deceso, Grondona había declarado que su intención era persuadir a Alejandro Sabella para que se quedara al frente del onceno con el que llegó hasta la final de la Copa del Mundo. Sin embargo, la decisión de ‘Pachorra’ fue definitiva y el primer candidato del presidente era Diego Pablo Simeone, quien a su vez bajó el pulgar y con mucha diplomacia aseguró que en efecto le gustaría llegar al cargo de seleccionador de su país, pero no en este momento donde siente que debe “cumplir muchas más etapas como técnico de club” y que tenía una gran ilusión puesta en lo que vendría durante la próxima temporada con el Atlético Madrid. Palabras más, palabras menos, también dejó entrever que se sentía aún muy joven y que el cargo es para alguien “en un estado de madurez más alto”.

 

Los últimos DT de Argentina

1990–1994          Alfio Basile

1994–1998          Daniel Passarella

1999–2004          Marcelo Bielsa

2004–2006          José Pékerman

2006–2008          Alfio Basile

2008–2010          Diego Maradona

2010–2011          Sergio Batista

2011-2014           Alejandro Sabella

2014 –                  ¿Gerardo Martino?