Por: Italo Pinzón H.

Muchos  colombianos, apasionados por el fútbol y por la Selección, hacen seguimiento permanente al estilo de Rueda y su forma de plantear los partidos de las eliminatorias.
Algunos coinciden en que «sólo trata de defenderse» y que le falta actitud ganadora: «se percibe en su esquema miedo al rival…»

Me pregunto si tienen razón, o al contrario, no quieren aceptar que dirige un grupo de jugadores, la mayoría exitosos en sus clubes, pero que no se acomodan aún en selección y de ahí las reservas del DT.

Casos como el bajo nivel de Davinson cuando le tocó jugar, la falta de creatividad en el medio y la poca efectividad goleadora, en las contadas llegadas que se logran, pueden ser los motivos para que el entrenador vallecaucano se decida por organizar partidos cautelosos.

Hasta hoy ha funcionado su ‘miedo’.
Recibió una Selección desbaratada técnicamente, apaleada por fuertes goleadas y con un ambiente interno peligroso.

Hoy se observa un plantel ordenado, que respeta a su director, y en términos de cifras, va cuadrando caja.

Se imaginan cual sería nuestro estado, si por ‘valientes’ y creer que somos tan fuertes como Brasil y Argentina, o menospreciar una delantera como la de Uruguay, hubiéramos salido a meter la pelota, contra viento y marea… Muy seguramente los punticos que hemos sumado no estaban, y seguramente nos encontraríamos en una situación compleja, con los mismos puntos de Paraguay o Chile. Y de seguro, contaríamos muchos goles, pero en contra.

Iniciar un partido respetando al rival, siendo conscientes del ‘equipo que se tiene’, no me parece malo.

Casos en el pasado funcionaron: nuestro recordado profesor Montoya llevó al Caldas al título de la Copa Libertadores en 2004, con un equipo modesto, aplicando el dicho aquel (al contrario): EL MEJOR ATAQUE ES LA DEFENSA.

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