VISIÓN CORTOPLACISTA

TARJETA ROJA

POR IVÁN MEJÍA ÁLVAREZ

 

Lo leía y no lo podía creer. Álvaro Martínez, el presidente del Deportivo Cali, explicó que el conjunto verdiblanco no había pensado en Mario Alberto Yepes porque ya tenían en su nomina a Mera, un defensor salido de la cantera y muy joven, según Martínez.

 

El presidente del Cali no tiene ni idea de lo que es ser dirigente a futuro, pensar en grande, tener una mentalidad abierta y clara. Martínez es un cortoplacista, limitado, sin visión y sin panorama. Pensó solo en Yepes como jugador activo, nunca se le ocurrió que dándole ese digno retiro a Mario en el elenco verdiblanco, ganaba un activo a futuro, un próximo gerente deportivo, manager, director técnico y hasta un candidato a presidente del club.

Los grandes equipos del mundo suelen tener en sus cuadros dirigenciales a ex jugadores emergidos de la misma institución, que forjaron un nombre, una trayectoria y un predicamento que les hace respetables. Butragueño es hombre de confianza del ‘Faraón’ Florentino -aunque sea para justificar los errores del presidente cuando habla ante la prensa-, Baresi, Costacurta y Maldini, son los tipos de confianza de Berlusconi en el Milán. Iván Ramiro Córdoba fue llamado en su momento por el Inter e integró las nóminas directivas. Y miren quienes manejan el todopoderoso Bayern: Rummenigge, Hoeness, Beckenbauer, Magath. Incluso hay ejemplos no tan lejanos: en Argentina, Francescoli es el asesor del presidente de River.

Los íconos tienen que ser reconocidos, incorporados, aprovecharles sus vivencias y su amor por el club. Lamentablemente en Colombia eso no sucede. Acá se desprecia la experiencia y el ser ídolo, para convertirlo en un simple ex jugador.

Las instituciones tienen que pensar en futuro, no quedarse sólo en el presente: proyectarse, tener mente ensanchada. Esos son los dirigentes que triunfan y construyen equipos inolvidables. Con sus 40 años y un triunfante recorrido internacional, Mario Alberto Yepes es un libro abierto lleno de vivencias y conocimientos, que el fútbol colombiano no puede despreciar. Mario se paseó por Francia, Italia, Argentina, trabajó con grandes técnicos, es graduado como entrenador, tiene todo por delante para volcar esos conocimientos y esas experiencias en el balompié criollo.

Dicen que fue ‘Pecoso’ Castro quien “vetó” el nombre de Yepes. Si fue así, no es más que una muestra indignante de la inseguridad del técnico que pensó en su reemplazo, en quien le iba a mover la  butaca, sin mirar al frente y ver que en ese plantel de juveniles que maneja, un hombre de la experiencia de Yepes le podía aportar muchas cosas. Castro esta enseñado a manotear, gritar y maltratar a los muchachos -razón por la que Nasuti lo mandó al carajo- y con Yepes eso no iba a pasar.

Sea como sea que pasó, hubo fallas del presidente, errores del entrenador y en últimas, qué mal ha quedado el Cali como institución. Qué falta de visión al no aprovechar todo lo que podía aportar Mario Alberto Yepes.

Claro que después de conocer que el mismo Martínez prohibió que Faryd Mondragón pudiera parquear en el sitio reservado para los ‘VIP’ del Cali (se lo mandó decir con el empleado de turno), uno termina entendiendo todo: Martínez es tan solo un listillo que falseó a María Clara y hoy se cree el dueño del Cali.